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Seis jóvenes con Síndrome de Down que tenían muchas ganas de trabajar pero no encontraban un espacio laboral que los contenga, acaban de lanzarse al mercado con un pequeño emprendimiento productivo de “pizza party” que en sólo dos meses ya fue contratado en 24 eventos. Además, Los Perejiles también son solidarios: ofrecieron pizza gratis a personas en la calle  (Foto: Facebook Los Perejiles)

“Los Perejiles” es el nombre que los chicos eligieron para este catering de pizza para fiestas ubicado en San Isidro; un proyecto de pequeña empresa del que también forman parte dos profesionales del taller de salidas recreativas para personas con síndrome de Down “Sumando”, al que todos asisten. Y a juzgar por los comentarios elogiosos que sus clientes les dejan en las redes sociales, el proyecto va más que bien.

“Los Perejiles se comenzó a gestar cuando les planteamos a las madres el problema del trabajo, porque los chicos estaban yendo a un colegio especial donde los forman (en oficios) supuestamente con salida laboral, pero luego queda todo ahí”, dijo a Télam Leandro López, profesor de educación física, psicomotricista y coordinador del proyecto junto a Kevin Degirmenci.

Y como, por otra parte, ellos vienen aprendiendo en el Taller Sumando a desenvolverse solos “tanto en la vida pública como dentro de su casa”, un emprendimiento laboral como “Los Perejiles” fue la manera que encontraron para seguir trabajando la autonomía al tiempo que apuntaban a otra necesidad de todos ellos: la de alcanzar una ocupación laboral real y sostenida en el tiempo.

“Acá tenemos chicos que no sabían hacerse ni un sandwichito para merendar, cruzar la calle o hacer los quehaceres domésticos; o que recién a los 20 años tuvieron una llave de su casa”, contó López.

Y si no disponían de todos estos conocimientos no fue porque se los impidiera la discapacidad intelectual en sí, “sino porque nunca se les dio la posibilidad” de adquirirlos.

Desde el Taller Sumando se propusieron subsanarlo a través de iniciativas como “Vacaciones con Amigos”, de escapadas de 6 días a la costa con sus pares y sin los padres.

Con el tiempo, surgió la necesidad de “darle una vuelta de tuerca” a lo que desde el taller se les estaba ofreciendo a los chicos.

“Nosotros trabajamos con el deseo de los chicos, es decir, qué tenían ganas de hacer, sin dejar de lado todo lo que es autonomía y haciendo hincapié en que tengan un laburo y se puedan desarrollar como personas”, agregó.

Como el otro Leandro del grupo, su tocayo con síndrome de down, “se había recibido el año pasado” de maestro pastelero, y varios de ellos habían participado de eventos como “La pizza más grande de Buenos Aires”, la cosa fue por el lado gastronómico.

A cada evento para el que los contratan, los Perejiles llegan con su propio horno y utensilios; y las tareas ya distribuidas entre quienes oficiarán de cocineros o de mozos. En las fiestas en las que trabajan, se trata de no hacer ninguna alusión especial al proyecto si nadie pregunta, o concesiones en la disciplina que deben seguir los mozos porque “tratamos de normalizar” su participación desde ese lugar.

“Si vos contratás un servicio de catering, no estás atándole las zapatillas o dándole a un mozo permiso para que se siente en un sillón o abra la heladera: acá es lo mismo. Cuando llegan al evento, ellos tienen que ser mozos o cocineros”, dijo.

“Gracias a Dios, la gran mayoría de los eventos ellos no fueron el centro de atención”, agregó. Los elogios de los clientes en el perfil de Facebook de “Los Perejiles” no se hacen esperar.

“¡La pasamos espectacular! Un servicio increíble, la comida riquísima. Todos se fueron contentos. Es lindo ver como la gente puede progresar en un mundo tan hostil”, les escribió Graciela.

“La verdad, chicos, que se pasaron. Estuvo todo riquísimo, gracias por hacer que todos mis invitados se vayan contentos y con la panza llena”, fue la devolución de Lucía López.

“¡Los recomiendo 100 por ciento!”, les dijo Darío Salvo, mientras que Julieta Roso consideró que “no podrían haber estado mejor!” en el evento en el que se los encontró.

A los tres chicos con síndrome de down con los que se inició el proyecto -Mauricio Roldán (22 años), Franco Noseda (19) y Leandro López Padros (24)-, luego se sumaría un cuarto, Mateo Kawaguchi (22), quien “se recibió hace muy poquito” de maestro pizzero en la escuela de la Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (Appyce).

Completan el grupo Pablo Gómez (42), Tomy Noé y Sebastián Heincke; este último es el encargado de preparar pizzas y empanadas aptas para celíacos cuando los clientes lo solicitan.

Por el momento, Los Perejiles operan en zona norte y Capital Federal, pero en breve pretenden expandir su radio de acción hacia las zonas sur y oeste del Gran Buenos Aires.

Para contactarlos, se puede recurrir a página de Facebook (https://www.facebook.com/Losperejileseventos/ ) o escribiendo a losperejileseventos@gmail.com.

Los Perejiles solidarios: ofrecieron pizza gratis a personas en la calle

Las ganancias que obtienen los ocho emprendedores que conforman el servicio de pizza party Los Perejiles -6 de ellos con Síndrome de Down- se destinan a pagar salarios, reinvertir en insumos y a contribuir en eventos solidarios como el “Frío Cero” que organiza Juan Carr en Plaza de Mayo, consistente en alimentar a gente en situación de calle en torno a una mesa larga allí montada.

“Dentro del proyecto, la toma de decisiones es entre todos y así acordamos que queremos trabajar, no queremos que nos donen nada, y también queremos devolver parte de lo que nos brindan a nosotros”, contó a Télam el profesor de educación física y psicomotricista Leandro López.

“Sabemos que hay gente que realmente la está pasando mal y a ellos queremos devolverle un poquito de lo que recibimos. Lo hacemos totalmente ad honorem a partir de la recaudación que vamos teniendo, porque nadie nos está bancando en nada”, agregó.

El primero evento solidario del que participaron “Los Perejiles” aportando el mismo servicio de catering que brindan en contrataciones pagas, fue una cena para gente en situación de calle, en el marco de la campaña “Frío Cero” llevada adelante cada invierno desde hace cuatro años por la Red Solidaria. Y ya avisaron que no será el último.

“Estuvo excelente, la verdad que fue una hermosa experiencia”, dijo López sobre esta acción que tuvo lugar el pasado 31 de agosto en el que los chicos repartieron 100 pizzas preparadas por ellos. 


Télam

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