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Foto: MSR


Esta mañana se llevó a cabo en el Salón Azul de la Municipalidad de Santa Rosa, la presentación de un proyecto de ordenanza para regular el uso, manipulación, transporte y almacenamiento de productos agroquímicos dentro del ejido peri- urbano y rural de la ciudad de Santa Rosa.

En la oportunidad estuvieron presentes entre otros, el Viceintendente Municipal, Jorge Domínguez, la Directora General de Desarrollo Local, A. Prog Elida Deanna, los Concejales de la ciudad Marcos Cuelle, María Celia Ibarguren y Felix Villatoro, y un grupo de técnicos de INTA, y de la Secretaría de Agricultura Familiar de Nación, y representantes de distintas áreas de la Municipalidad de Santa Rosa como la Dirección de Obras Públicas y Catastro, y la Dirección General de Ambiente, entre otras.

En referencia a la presentación del proyecto, el Ingeniero Federico De Durana, técnico de la Agencia INTA Santa Rosa, explicó que “el mismo tiene que ver con el resultado de un trabajo interdisciplinario desarrollado con el apoyo de varios organismos provinciales, nacionales y de la Municipalidad de Santa Rosa, que llevó alrededor de 1 año, y tiene como principal objetivo regular el uso de agroquímicos, especialmente en las zonas donde más riesgos se corren, en este caso, los sectores de influencia entre el campo y la ciudad”.

En ese marco, argumentó que habiendo analizado el gran desarrollo que ha tenido la ciudad de Santa Rosa, la cual se ha venido expandiendo en los últimos años, cada vez más cerca a lugares donde siempre ha habido explotación agrícola, y analizando también en ese contexto, las prácticas agrícolas que involucran el uso de agroquímicos, se comenzó a poner el foco de atención en los sectores agrícolas que entran en contacto con sitios poblados, donde pueden ocurrir graves problemas tanto ambientales como para la salud humana.

También aseguró que la idea del proyecto de ordenanza es tratar de lograr un más eficiente ordenamiento y regulación las distintas prácticas y usos de los productos agroquímicos, para que los productores puedan desarrollar su actividad sin comprometer o poner en riesgo al ambiente y la salud de la población.

En ese sentido, sostuvo que “el espíritu del proyecto presentado hoy al departamento ejecutivo municipal, tiene que ver con un trabajo que abarca distintos elementos, que apuntan a que a largo plazo, se pueda dar un ordenamiento a la aplicación de productos agroquímicos, atendiendo las demandas de todos los sectores”.

También remarcó que la idea es “consensuar aprobación de una ordenanza que sea aplicable, dado que hoy en día los agroquímicos se han convertido en una herramienta indispensable para los actuales sistemas de producción de alimentos en el mundo. Pero eso no quiere decir que estableciendo determinadas pautas, para regular y ordenar el transporte, el depósito y las formas de aplicación de dichos productos, junto con el control de cómo los aplicadores realizan su tarea, y cuál es el tratamiento y disposición final que dan a sus equipos y a los recipientes donde vienen los productos, no se pueda arribar a un consenso y a una articulación, que no solo nos permita mantener los sistemas de producción, sino también prever los efectos adversos que puedan existir y actuar en consecuencia”.

En resumen, detalló que la propuesta presentada hoy tiene como fin lograr el establecimiento de una zona de exclusión para el uso de productos de síntesis química, la cual rodea el área urbana de la ciudad. 
 
En ese sentido, se plantea delimitar una franja de 500 mts a la redonda, desde el fin de la zona urbana de la ciudad, donde la aplicación ya sea por tierra o por aire de tales productos químicos estarían terminantemente prohibidos.

También explicó que hay que diferenciar los dos tipos de aplicación de agroquímicos que se realizan en nuestra provincia, por un lado la que se hace en forma aérea con el uso de aviones especiales. 
 
Que si bien es una de las más efectivas desde el punto de vista productivo, es también la más peligrosa y la que mayores riesgos colaterales puede implicar, porque cuando no se toman en cuenta determinadas condiciones climáticas, como velocidad del viento y la temperatura del ambiente, puede provocar que químicos muy peligrosos se trasladen hacia sectores no previstos y tengan además efectos no deseados.

Por ello, para la aplicación aérea se propone un límite mayor, del orden de los 2000 metros, a partir del centro poblado más próximo. 
 
En tanto para el caso de la aplicación vía terrestre, sostuvo que la zona de exclusión es de 500 metros desde el límite de la zona urbana, a los cuales se suma otra franja de 1000 mts desde el límite de la primera franja de 500 metros, donde solo está permitida la aplicación de cierto espectro de productos de menor riesgo para la vida humana, y tras esa última franja, ya si el resto de la gama de productos agroquímicos de uso legal en nuestro país.

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