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Foto: Ministerio de Seguridad
 
Bullrich, junto a al jefe de la Gendarmería, Gerardo Otero, brindó este miércoles una conferencia de prensa en el Edificio Centinela para precisar los detalles del procedimiento más grande de la provincia, donde se incautó más de 1800 kilos de cocaína .

En el marco de la lucha contra el narcotráfico que lleva adelante el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich, y luego de un trabajo conjunto junto al Ministerio de Defensa que encabeza Julio Martínez, se secuestró el cargamento de cocaína más grande de la historia de la provincia de Santiago del Estero. 
El histórico Operativo “Halcón 9”, desplegado por Gendarmería, dio como resultado el secuestro de más de 1.800 kilos de cocaína, 300 fueron arrojados desde una avioneta narco y el resto estaban ocultos en una casa rodante y una tolva.

Participaron, además, los secretarios de Seguridad, Eugenio Burzaco; de Seguridad Interior, Gerardo Milman, y de Fronteras, Luis Green; los subsecretarios de Lucha Contra el Narcotráfico, Martín Verrier; de Políticas de Seguridad e Intervención Territorial, Darío Oroquieta, y de Coordinación de Fronteras, Vicente Autiero, y el subjefe de la Gendarmería Nacional, Federico Sosa.

“Como nos ha planteado el presidente de la Nación, Mauricio Macri, en esta decisión de la lucha contra el narcotráfico, hoy expresamos nuestra gran satisfacción por este operativo, el más grande en la historia de la provincia de Santiago del Estero”, sostuvo la ministra Bullrich, y agregó que “fue un trabajo coordinado junto al Ministerio de Defensa y la Gendarmería Nacional”.

Al respecto del operativo, el ministro Martínez manifestó: "Este procedimiento es el resultado del trabajo en equipo que realizamos junto a las fuerzas dependientes del Ministerio de Seguridad y a las policías locales. De esta forma, seguimos los lineamientos del Presidente de la Nación para combatir el narcotráfico en su máxima expresión", y añadió: "Hemos dispuesto más horas de control de los radares, más disposición de aviones y horas de vuelo”.

Las tareas de inteligencia por parte de la cartera de Seguridad determinaron que ingresaría una aeronave cargada de droga en el espacio aéreo argentino. Ante esta situación, el Ministerio de Defensa identificó un vuelo irregular (TAI) en cercanías de la localidad santiagueña de Los Pirpintos. El Ministerio de Seguridad coordinó rápidamente un operativo cerrojo para interceptar la aeronave y la Gendarmería utilizó un helicóptero para perseguir la avioneta.

“Lo primero que hicimos fue detectar la zona donde confluían una cantidad de vuelos declarados de Tránsito Aéreo Ilegal por el Centro de Operaciones Especiales conducido por la fuerza Aérea; hubo un trabajo de inteligencia a la espera de los aviones que hacen este “bombardeo”. Éstos no bajan nunca, van con GPS, tiran la droga y alguien va a buscarla”, agregó Bullrich.

A su vez, el secretario de Fronteras, Luis Green, destacó: “Hace tres meses que estábamos siguiendo la traza de estos narcos. A las 6.15 de la mañana el vuelo fue detectado sobre Paraguay y a las 6.50 el radar de Las Lomitas lo perdió, pero el oficial de enlace de Gendarmería ya había dado las coordenadas, por lo que se alertó a la fuerza y pudieron detener a los involucrados. Lo más importante es la inversión en tecnología, estos radares funcionan las 24 horas del día”.

La aeronave ya se había acercado al terreno donde debía arrojar la cocaína y, ante la señal de los narcos que esperaban la carga en tierra, bombardeó nueve bultos en el campo que había sido marcado.

Pero los gendarmes esperaban desde hacía tres días en el monte el momento en el que llegara la avioneta con el cargamento. Ya habían cercaron el lugar y estaban ocultos para dar con los cómplices. De esta manera, detectaron la llegada de una camioneta Toyota Hilux con dos ocupantes, uno oriundo de Salta y otro de Chaco. Los hombres intentaron recoger los bultos pero fueron detenidos por los efectivos, mientras que la avioneta retomó altura rápidamente. El total: 300 kilogramos de cocaína.

Además, dentro de la camioneta, los efectivos encontraron equipos para marcar zona para aterrizajes nocturnos y un teléfono satelital.

Siguiendo las huellas del rodado, la segunda parte del estupefaciente fue hallada en una casa rodante vacía que se encontraba en el casco de una estancia, junto a un tractor y una tolva. Allí hallaron 44 bolsas similares a las anteriores, que luego del pesaje final se comprobó que contenían más de 1.500 kilos de cocaína.

El jefe de la Gendarmería, Gerardo Otero, destacó “la labor permanente de la Fuerza Aérea desde el Centro de Vigilancia y Control Aeroespacial” y explicó que “al detectar una aeronave se procede primero dando una alerta; si ésta hace caso omiso de la orden se efectúan disparos para evitar la huida”.

Por su parte, el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, expresó: “A medida que vamos aumentando los controles en el norte del país, las organizaciones criminales empiezan a buscar nuevas vías de ingreso para la droga. Hacemos un trabajo conjunto muy valioso para estar un paso delante de este problema, fortaleciendo la inteligencia y el uso de nuevas tecnologías”.

El operativo estuvo a las órdenes del Juzgado Federal de Santiago del Estero, a cargo del Dr. Guillermo. Daniel Molinari.

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