GuidePedia

Imagen: Píldoras de Fe
Recibió varias revelaciones místicas de nuestro Señor Jesús. Llegó a ser religiosa al morir su esposo. Fundó la orden de las Brigidinas. Fiesta: 23 de julio


Martirologio romano: Santa Brígida, religiosa, nacida en Suecia, que fue entregada en matrimonio a un hombre de la nobleza llamado Ulfo, con el que tuvo ocho hijos, a los cuales fueron educados rigurosamente en la piedad cristiana, consiguiendo al mismo tiempo con sus consejos y con su ejemplo, que su esposo llevase una vida de fe. Cuando su marido murió, ella hizo muchas peregrinaciones a lugares santos y dejó varios escritos, en los que habló de la necesidad de una reforma tanto de la cabeza como de los miembros de la Iglesia. Recibió varias revelaciones místicas de nuestro Señor Jesús. Puestos los fundamentos de la Orden del Santísimo Salvador, en Roma pasó de este mundo al cielo en el año 1373

Brígida significa: Fuerte y brillante



PUBLICIDAD








Resumen: Santa Brígida de Suecia (1303-1373), es una de las pocas santas católicas romanas de Escandinavia. En algunos lugares se le conoce como "la mística del Norte". Brígida era una mujer perteneciente a la nobleza, pero también era muy piadosa. Ella experimentó visiones religiosas a muy temprana edad en su infancia. Después de que su esposo murió, ella fundó una orden religiosa, «las Brigidinas», y trabajó arduamente para sanar una brecha en la Iglesia que había dado lugar a la remoción del papado en Aviñón, Francia. En 1349, Santa Brígida dejó Suecia para ir Roma, para un año jubilar y buscando la aprobación para su orden. Ella permanecería allí hasta el día de su muerte el 23 de julio 1373. En 1391 fue canonizada por el Papa Bonifacio IX. En 1999 el Papa Juan Pablo II la nombró una de las santas patronas de Europa, junto con Santa Teresa Benedicta de la Cruz y Santa Catalina de Siena, otras dos santas mujeres que dedicaron su vida a poner fin en la lucha religiosa y política en Europa.

Biografía

Santa Brígida de Suecia fue uno de los personajes más carismáticos de su época. Nació 14 de junio de 1303. Su padre Birgerio, fue un gobernador, juez y rico propietario de tierras, y su Madre, Ingeborg, era una mujer profundamente piadosa. Birgerio era uno de los terratenientes más ricos del país, pero eso no le impidió, al igual que a su esposa, distinguirse por la una profunda piedad

Brígida recibió una cuidadosa educación religiosa. Cuando ella tenía sólo siete años tuvo una visión en la que la Virgen le colocó una corona sobre su cabeza, y a los diez, después de haber escuchado un sermón sobre la Pasión de Jesús, vio en un sueño Cristo herido y sangrando. Estas dos experiencias tuvieron gran influencia en su vida religiosa.

Su madre murió cuando ella tenía 12 años. Antes de cumplir los 14 años, fue entregada en matrimonio con un joven de 18 años de edad, el príncipe Ulfo Gunmarsson, con quien disfruto de 28 años de matrimonio. Tuvo ocho hijos, entre ellos: Santa Catalina de Suecia. Uno de sus varones fue religioso y otras dos de sus hijas también se hicieron religiosas.

Brígida era la dama principal de las que ayudaban al rey y la reina de Suecia. Pero en el palacio se dio cuenta de que gastaban mucho dinero en lujos y parrandas. Exhortó a los reyes a vivir mejor sus vidas, pero estos no le hicieron caso.

A principios de los años cuarenta (1341-1343) en compañía de su marido que ella hizo una peregrinación a Santiago de Compostela. En el viaje, Ulfo enfermó gravemente. Brígida oró por él y se le apareció San Dionisio en un sueño quien le dijo que le concedería la curación, si ella llevaba una vida santa. Ella aceptó, su esposo sanó y con el consentimiento de su esposa, Ulfo ingresó en un monasterio cisterciense, donde murió poco después, en olor de santidad. Después de su muerte Santa Brígida renunció a su rango de princesa y cambió su hábito.

La vida santa y la gran caridad de Brígida pronto se dieron a conocer a lo largo y ancho. Ella conoció a varios piadosos teólogos de los cuales aprendió mucho la caridad y humildad, entre ellos a su confesor, Pedro, Prior de Alvastrá, y a Matías, un canónigo muy sabio y experimentado de Linkoping

Santa Brígida recibió una serie de revelaciones sublimes, todo lo cual ella escrupulosamente sometió al juicio de su confesor. Durante una famosa peregrinación que hizo a Roma por orden de su Señor, Él le dictó las "Quince Oraciones de Santa Brígida", en honor de su Pasión. Este pequeño libro de extractos de las Revelaciones de Santa Brígida de Suecia es uno de los clásicos espirituales de la Iglesia. En esta, se mencionan detalles muy íntimos de la vida de Nuestro Señor y su Santísima Madre, incluyendo la vida temprana de Nuestra Señora, el nacimiento y la vida oculta de Jesús en Nazaret, la dolorosa Pasión de Nuestro Señor, y la asunción de la Virgen a los Cielos.

Las descripciones de la amarga Pasión de Nuestro Señor y del dolor indecible de su beatísima madre, son realmente conmovedores, se describe como la Santísima Virgen acompañó a Jesús en su viaje hacia el Calvario y fue testigo de las crueles torturas a la que fue sometido.

Santa Brígida también se fue en peregrinación a Tierra Santa con su hija, Santa Catalina, y en medio de las mismas escenas de la Pasión fue instruida aún más en los misterios sagrados.

Ella fundó una orden religiosa de monjas, llamado «Las Brigidinas», 1346, en Vadstena, Suecia, recibió la confirmación por el Papa Urbano V en 1370.

En 1349 ella viajó a Roma, donde permaneció hasta su muerte, excepto en algunas ocasiones donde se ausentó por las peregrinaciones que hizo a Tierra Santa.

San Brígida estableció un hospicio para los estudiantes suecos y peregrinos a Roma. Ella jugó un papel importante en la Iglesia, escribió cartas muy emotivas al Papa Urbano V para que regresara a Roma desde Aviñón (1367).

Santa Brígida es conocida por las revelaciones que ella recibió sobre las heridas y la pasión de Jesús, conocido como "las 15 Oraciones de Santa Brígida". Ella murió 23 de julio 1373 y fue canonizada el 07 de octubre de 1391. En 1999, el Papa Juan Pablo la nombró patrona de Europa

Oración: Oh Señor, date prisa e ilumina la noche. Ven y dile a mi alma que no sucede nada sin que Tú lo permitas, y que nada de lo que Tú permites se queda sin consuelo. Oh Jesús, Hijo de Dios, Tú que guardaste silencio en presencia de tus acusadores, refrena mi lengua hasta que encuentre lo que deba decir y cómo decirlo. Muéstrame el camino y hazme estar lista para seguirlo. Peligroso para demorar y peligroso para seguir adelante. Responde a mi súplica y muéstrame el camino. Voy a Ti como el herido va al médico en busca de ayuda. Oh Señor, otorga la paz a mi corazón. Amén (Santa Brígida)

-
PildorasdeFe.net | Biografía de Santos y Beatos

Espacio Publicitario




 
Top