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Foto: WEB

El "Peque" consiguió una épica victoria y clasificó por primera vez en su carrera a esa instancia, tras vencer al sudafricano Kevin Anderson por 1-6, 2-6, 7-5 y 7-6 (7-0) y 6-2. En tanto, el tandilense borró al norteamericano John Isner por un triple 6-4 y se mete entre los ochos mejores de Roland Garros, luego de seis años.


Desde 2005 que no había dos argentinos en cuartos de final del torneo más importante sobre polvo de ladrillo.

El tandilense, quinto favorito, empleó una hora y 59 minutos en el segundo court Suzanne Lenglen para deshacerse del norteamericano, noveno preclasificado, a quien ahora aventaja 7-4 en el circuito ATP.

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Del Potro tendrá como próximo rival al croata Marin Cilic (3) en lo que será una reedición del histórico cruce que tuvieron en 2016 en Zagreb cuando Argentina ganó la Copa Davis por primera vez en su historia.

El historial entre ambos muestra una abrumadora paternidad del tandilense con diez victorias contra dos derrotas, la última de ellas en el Masters 1000 de Canadá en 2011.

Sobre polvo de ladrillo, el triunfo quedó para el argentino en los cuatro antecedentes que se registran: Masters 1000 de Madrid 2011; Roland Garros, Madrid y Copa Davis al año siguiente.

Con la victoria ante Isner, el argentino quedó a un triunfo de igualar su mejor actuación histórica en Roland Garros, que fueron las semifinales de la edición 2009 cuando cayó con el suizo Roger Federer.

La victoria de Del Potro, sumada con el éxito de Diego Schwartzman, le permitió al tenis argentino volver a contar con dos cuartofinalistas en París después de trece años, tal como ocurrió en 2005 cuando llegaron Guillermo Cañas y Mariano Puerta.

"Con Isner nunca sabés qué va a pasar hasta que termina el partido. Saca muy fuerte y te exige todo el tiempo", reflexionó "La Torre de Tandil" después del triunfo.

"El partido fue un poco lo que esperaba. Sabía que cualquier quiebre era clave para sacar ventaja y ganar el partido. Me tocó quebrar a mí tres veces y las aproveché", concluyó.

Heroico triunfo del "Peque"

Schartzman había perdido los dos primeros sets por 6-1 y 6-2, pero en una gran muestra de corazón y entrega logró revertir una situación más que complicada al igualar el marcador luego de haber estado 5-3 abajo en el tercero y cuarto sets.

En el momento de la definición, el tenista porteño tuvo cabeza fría y sangre caliente para quedarse con la victoria por 6-2, en un partido que duró 3 horas y 15 minutos.

Anderson, número 7 del mundo y sexto preclasificado en el certamen parisino, dominó claramente en los dos primeros sets, sobre todo con su potente saque, con el que logró una docena de aces.

El sudafricano mantuvo un juego sólido, con muchos aciertos que le permitieron ganar los primeros parciales, en los que quebró en varias oportunidades y no le permitió al argentino poder mantener su saque.

La cancha Suzanne Lenglen, la segunda en importancia de Roland Garros, era escenario de una exhibición del sudafricano, pero algo cambió a partir del tercer set.

A partir de ese momento, el duelo se mostró más parejo ya que Schwartzman sacó a relucir toda su guapeza y coraje. Anderson comenzó a sentir en su físico el ritmo que le imprimió al partido en el arranque y comenzó a dejar ver ciertas grietas en su juego.

La paridad del set se mantuvo hasta el séptimo game, cuando el sudafricano quebró y parecía que el partido tenía un final anunciado.

Pero el “Peque" mantuvo el saque, recuperó el quiebre en el décimo para ponerse 5-5, y luego tomó un envión anímico para llevarse por delante al oriundo de Johannesburgo, de 32 años, y ganar el parcial por 7-5.

El cuarto set se presentó como un calco del anterior. Anderson se adueño del saque del argentino para adelantarse en el tanteador 5-3 y sacaba para quedarse con el pase a cuartos de final, pero el “Peque” no se entregó, recuperó el quiebre y estiró la definición hasta el tie-break, en donde apabulló al sudafricano con un contundente 7-0.

En el quinto y definitivo, Schwartzman se mostró mucho más entero física y mentalmente que Anderson y, a partir de eso, fue edificando punto a punto una victoria histórica, ya que fue la primera sobre un top ten en polvo de ladrillo y la primera vez en su carrera que revierte una desventaja de dos sets.

En lo que fue un concierto de quiebres, ya que en los primeros cinco games ninguno pudo mantener su servicio, Schwartzman logró pisar fuerte en el sexto, cuando mantuvo el suyo para el 4-2, y logró adueñarse del saque de Anderson en el séptimo para liquidar el partido en el octavo con un ace.

"No sé cómo hice para ganar. Anderson jugaba increíble y no había por dónde entrarle. Incluso sacó para partido dos veces. El quinto set fue un drama, pero su físico no le ayudó", comentó el "Peque", muy emocionado en el court Suzanne Lenglen, apenas consumamuda la victoria.

El argentino tuvo palabras de agradecimiento para con el público, que en todo momento premió su entrega con aplausos y un inconfundible canto de "Diego, Diego"

"Los franceses me apoyaron mucho, fue un lindo espectáculo", afirmó el tenista argentino.

De esta manera, en el primer enfrentamiento entre ambos en polvo de ladrillo, el tenista formado en el Náutico Hacoaj logró su primer victoria sobre el sudafricano, quien lo había vencido en los dos partidos anteriores, en el Abierto de Australia 2015 y el ATP de Niza 2016.

Diario Jornada

 
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