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El dueño de un pequeño emprendimiento familiar se vio envuelto inesperadamente en una situación de película, que involucra una serie de robos en cabañas de la Patagonia, al hijo de un ex agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), actual AFI, y su pareja.

«Quiero que dejen asentado que todo fue de buena fe y que fuimos defraudados», así comienza su relato Alejandro Copes, encargado de Granjeros del Oeste y dueño de un emprendimiento familiar de alquiler de vehículos denominado «La Solución SRL».

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El caso en el que se vio envuelto salió a la luz días atrás cuando una pareja, oriunda de Buenos Aires, fue detenida por estar sospechada de alojarse con identidades falsas y llevar a cabo una serie de robos en un complejo de cabañas de Villa La Angostura. 

La relación con el emprendedor pampeano surge porque la camioneta, una Ford Ecosport verde oscura, en la que circulaban había sido alquilada en la capital pampeana.

En diálogo con el medio local La Arena, Copes explicó que su negocio posee un servicio «donde vamos a los aeropuertos, a los hoteles y a los domicilios para entregar el vehículo» y que el pasado 27 de agosto, recibieron un llamado por parte la pareja. 

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Según su impresión, estaban «apurados porque necesitaban un vehículo». Los sospechosos presuntamente estaban parando en el Hotel Santa Rosa, ubicado en la intersección de Yrigoyen y Urquiza.

Su mujer fue encargada de hacer la entrega en el bar Bruselas cerca de las 20.30. En ese momento, notó al hombre «incómodo», quien estaba con dos niñas «de las cuales dice que son las hijas y que se le había roto una camioneta Amarok, se le había reventado el motor, y que necesitaban un vehículo para trasladarse a unas cabañas que tenían en Villa La Angostura».

«Llevarla es un servicio nuestro, nada raro, es una forma del comercio nuestro», aclaró Copes y sostuvo que el hombre argumentó que «tenía problemas para manejar y que el contrato lo iba a hacer a nombre de la señora». 

Por estos motivos, el contrato con «La Solución» se firmó por una camioneta Ford Ecosport modelo 2012 a nombre de Carla Alejandra Ibáñez.


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El hijo del «Lauchón».

Para la empresa se trataba de otro alquiler más, debido a que solicitaron la licencia de conducir actualizada y los documentos de identidad, lo cual se encontraba en regla. 

Sin embargo, al corroborar sus identidades, Copes constató que se trataba ni más ni menos que de Luciano Viale, hijo del ex agente de la SIDE Pedro «Lauchón» Viale, quien fue asesinado el 9 de julio de 2013 en un operativo del Grupo Halcón. 

«Yo corroboro quien es, porque no tenemos Data Net, veo que es Luciano Viale. En su página de Facebook tiene una salutación de Jaime Stiuso por la muerte del padre», agregó Copes.

Pero todo empezó a tornarse extraño. «Nos paga con 100 dólares, le sacamos una foto para que quede en archivo de WhatsApp por si son falsos», continuó y añadió: «él dice que no nos hagamos problemas, que son buenos porque él tenía una casa de cambio en Florida y Lavalle».

Copes siguió investigando a Viale y conoció su prontuario. En ese momento, admitió que comenzó a preocuparse, incluso antes de saber de los robos, y hasta consideró no volver a ver a la camioneta.

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Detención.

Copes señaló que la pareja había alquilado la camioneta por el plazo de una semana. El pasado martes 3, en horas del mediodía desde la empresa se contactaron «por una cuestión lógica, para coordinar y volver a alquilar, o si se extiende por uno o dos días por el tema del seguro». Los sospechosos manifestaron que «estaban volviendo».

Sin embargo, la camioneta nunca llegó a la provincia. Ese mismo día, alrededor de las 16 en el puesto de control del destacamento Nahuel Huapi interceptaron el vehículo y demoraron a los sospechosos antes de que crucen el puente sobre el río Limay, en dirección a Bariloche.

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Información clave.

La investigación policial que se llevó a cabo estableció que los sospechosos que cometieron los robos se habían registrado en el complejo con identificaciones falsas y que se marcharon sin pagar. Por estos motivos, se desconocía su verdadera identidad

Copes, quién tomó conocimiento «justo cuando los detienen al tipo con la familia», fue quien aportó un dato clave en el marco de dicha investigación. 

Cuando se lo notifica de lo sucedido, «yo les informo quienes eran, la Policía se sorprendió porque no sabían. Yo aporto la identidad verdadera».

«La Policía se entera de la identidad por nosotros, cuando yo hablo con el comisario. Ahí encarrilaron con otros ilícitos en San Martín de los Andes», remarcó.

El empresario enfatizó que su objetivo es «limpiar la imagen de la empresa» y precisó que se trato de un hecho comercial, «de buena fe» que resultó mal. 

«Quiero remarcar, nosotros somos damnificados. Queremos dejar en claro que es un negocio como cualquier otro», completó.

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“Frondosos antecedentes”

Copes todavía no puede creer la situación que atravesó en los últimos días. Su teléfono, según afirmó, no deja de sonar y, lo que más lo sorprendió fue el prontuario de Viale. 

“Lo que llama la atención, me dice la gente de Clarín, es que lo sindican como uno de los cinco personajes más buscados del país, con frondosos antecedentes”, indicó asombrado. 

A su vez, reveló que le causó sorpresa que haya brindado “su identidad real” porque “en las cabañas no la dio, pero bueno, tenía que darla para llevarse la camioneta”.

A su vez, señaló que cuando buscó información sobre él en internet, descubrió que tiene una Casa de Cambio y que su oficina está en “Florida al 500. Es público que es el último lugar donde se lo vio a Hugo Díaz, el financista que está desaparecido y que manejaba la plata de la barra brava de Boca”, la cual fue archivada en 2018.

Por otra parte, en 2015 el diario Ambito reveló que se investigaba a una organización dedicada al tráfico de dinero y que del expediente se desprendía que uno de los sospechados de integrar la banda era Luciano Viale.

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Entre Stiuso y una «superbanda»

Pedro «el Lauchón» Viale era un espía de la ex SIDE. Tenía 59 años cuando fue asesinado en un operativo que llevó a cabo el Grupo Halcón el 9 de julio de 2013 en su vivienda. Era la mano derecha y amigo de uno de los hombres más poderosos de la estructura de inteligencia del país, Antonio Horacio Stiuso, alias «Jaime».

Según consignó Perfil en 2015, las versiones oficiales indicaron que el operativo en la quinta de La Reja, partido de San Martín, donde vivía Viale con su familia fue parte de una acción coordinada de 18 allanamientos en una megacausa por tráfico de drogas. 

La principal prueba que motivó las acciones policiales fue una serie de escuchas telefónicas realizadas con autorización judicial. El allanamiento a la casa de Viale había sido autorizado por el juez federal Juan Manuel Culotta.

Por su parte, Página 12 informó en 2016 que Viale estaba acusado de integrar una «superbanda» que se quedaba con terrenos y edificios que ocupaban ilegalmente, algunos de ellos de millones de dólares. 

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Según el medio porteño, la organización conseguía que le legalizaran escrituras falsas en La Plata y, si era necesario, mandaba «unos negros» a meterse en terrenos o edificios. 

La investigación demostró además que El Lauchón compró dos kilos de cocaína y le consiguió un chofer a una banda de narcos para pasar otros 50 desde Bolivia. 

Entre las maniobras con terrenos, Viale y sus secuaces se quedaron con una propiedad de Marcelo Tarzia, fallecido e involucrado en el tráfico de efedrina. Cuando fueron a detenerlo, El Lauchón se resistió al Grupo Halcón y lo mataron. El operativo plantea dudas, hubo ocho policías presos y luego liberados por la Cámara Federal.

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Identidades falsas y un escape sin pagar

El pasado martes alrededor de las 15, policías de la comisaría 28 fueron convocados por un robo en un complejo de cabañas, ubicado a la altura del kilómetro 2010 de la Ruta Nacional 40.

Cuando los policías llegaron al lugar, el propietario relató que había detectado que faltaba una caja de seguridad de una de las cabañas. Los policías inspeccionaron el complejo y constataron que faltaba una segunda caja de seguridad de una suite. También, que habían manipulado y dañado una caja de seguridad de una tercera habitación.

Los sospechosos se alojaban en una cabaña, haciéndose pasar por una familia de turistas, y aprovechaban la oportunidad para robarle a otros huéspedes. 

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Según informó La Angostura Digital, Personal de la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 28 trabajó en el lugar y, a partir de las pesquisas que desarrollaron, establecieron que los autores del primer robo entraron a la cabaña tras forzar la ventana del baño.

A su vez, la investigación preliminar determinó que a la suite del hotel entraron supuestamente sin forzar ni dañar la puerta, por lo que se presume que se usó presuntamente una tarjeta de cierre electrónico que habrían obtenido en mismo complejo.

Según la versión del medio digital, las fuentes destacaron que fueron clave las primeras diligencias que permitieron obtener información fundamental para orientar las pesquisas para identificar a los posibles autores. De esta manera, se determinó que se movilizaban en una Ecosport color oscuro y que se trataba de una pareja, junto a dos menores, que habían estado hospedados en el complejo.

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Una vez recabados esos datos, se activó el dispositivo de seguridad y operativos en puntos estratégicos de la zona. En el puesto de control del destacamento Nahuel Huapi interceptaron el vehículo y demoraron a los sospechosos antes de que crucen el puente sobre el río Limay, en dirección a Bariloche.

Las personas que se encontraban hospedadas en el complejo donde se cometieron los robos aportaron información sobre los elementos que les habían sustraído e indicaron que les robaron una importante suma de dinero, documentación, ropa y otros elementos de valor.

La investigación estableció que los sospechosos se habían registrado en el complejo con identidades falsas y que se marcharon sin pagar.

Diario La Arena

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